Fotos de Portada: Manuel Roncal-Rabanal

jueves, 22 de febrero de 2018

Un viaje a la Laguna de los Cóndores

Un viaje a la Laguna de los Cóndores
Por: Manuel Roncal Rabanal



Son las 2 :30 de la tarde del día 19 de junio del 2015 y doce amigos enrrumbamos desde Celendín- Cajamarca hacia Leymebamba- Amazonas, a uno de los lugares míticos del Perú, “Laguna de los Cóndores” o “Laguna de las Momias”. Han pasado cerca de 9 años desde que conversamos la idea de visitar este lugar y por fin hoy empezamos una travesía que durara tres días. 

Llegamos a Leymebamba a las 7:30 pm, las coordinaciones previas estaban hechas con anterioridad, nos contactamos con quien sería nuestro guía, el señor Clemente Escobedo Aguilar él nos presentó a Julio Ullillen, propietario del hospedaje en dicha laguna con quien acordamos el precio de nuestra estadía; luego fuimos a cancelar el derecho de uso del bote perteneciente a la “Asociación de Guías Turísticos de Leymebamba” en la casa del señor Sinecio Garro Gutiérrez. Con las recomendaciones y advertencias pertinentes fuimos esa noche a descansar; temprano nos esperaría una de las travesías más largas y duras que he recorrido. 




Son las 6:30 de la mañana del día 20 de junio y Clemente alista la carga, está nublado, cae una pequeña garua en Leymebamba y estamos reunidos cerca al pequeño mercado de la ciudad, los pobladores están acostumbrados a interactuar con cientos de turistas que hacen los mismos preparativos para realizar la ruta todos los años … Amazonas vende al mundo su cultura, paisajes y naturaleza; el ecoturismo se ha convertido en uno de los pilares para la generación económica en este lugar, y nosotros podemos dar fe de esto. Emprendemos la caminata. Son las 7:15 de la mañana y pasamos por el pequeño poblado de Dos de Mayo, continuamos por el Museo, San Miguel, el Puente y a las 8:50 estamos en la cuesta de Llushpe, sigue nublado pero ya dejo de garuar; pasamos por Lugar Tranquilo, La Playa, Toronjil; el área está muy intervenida por la actividad ganadera que los lugareños le llaman “Vaquería”, hay pequeños relictos de Bosque Húmedo Montano Tropical. Son las 12 del medio día, nos encontramos a 3219 metros de altura en el lugar denominado Lajasbamba, la vegetación empezó a cambiar, los árboles son poco desarrollados creando un paisaje de cuento.






Es hora de comenzar la travesía de la Jalca, caminado por terrenos húmedos y pantanosos donde cada pisada reduce nuestra fuerza; almorzamos en medio del pajonal a las 2 de la tarde para luego continuar el viaje. Son cerca de las 4:15 de la tarde, pasamos el cerro “La Fortaleza” a una altura de 3642 metros, el frio es insoportable, el paisaje formado por una geomorfología de rocas calizas hacen que este esfuerzo valga la pena ya todavía nos esperan 4 horas de caminata, pero decidimos descansar después de dos en una pequeña cabaña en el lugar denominado “La Esperanza”, refugio de muchos viajeros que como nosotros también se albergaron bajo su techo. 






















Es el 21 de junio y todavía hace falta caminar dos horas para llegar a la casa hospedaje de la laguna, empezamos la caminata a las 6:15 de la mañana, es un camino muy accidentado con barro y mucha agua en medio de la “Montaña”, ya casi son las 8:40, nos topamos con otros visitantes que están de regreso hasta que por fin vemos la casa hospedaje, la ansiedad nos llena de valor y aceleramos el paso, Jyanina y Rubén una pareja de grandes caminantes, nos estarían esperando con el desayuno que impacientemente devoramos. Después de dar un respiro, subimos una pequeña colina y observamos este impresionante lugar del que tanto hemos escuchado hablar y que el año 1997 estuvo en los ojos del mundo como uno de los descubrimientos más grandes de finales del siglo XX, es indescriptible la sensación de sentimientos que nos rodearon; en este corto tiempo que me vengo desempeñando como docente universitario, nunca he visto tantas manifestaciones de alegría de mis estudiantes, sonrisas, frases alentadoras, algunos contemplaban el lugar en silencio con ojos dilatados y brillantes, hemos llegado a la “Laguna de los Cóndores”.










Todavía nos quedaba un par horas de caminata para llegar a las Chullpas, en medio cerro junto a la laguna, lugar donde se encontraron 219 momias guarnecidas en mausoleos y que fueron rescatadas de las manos de los saqueadores y ahora se encuentran en el museo en Leymebamba. Estar ahí, contemplar y admirar lo que nuestros ancestros hicieron es invaluable, me atrevo a decir que esta es una de las razones por la que miles de turistas visitan Amazonas todos los años, creando así una actividad económica basada en la protección de nuestros recursos culturales y naturales. Me parece que Cajamarca está dejando de aprovechar los recursos que todavía le quedan, la falta de autoridades capaces, con decisiones firmes son necesarias para poder integrarnos en el Circuito Turistico Nor Oriental del Perú, tan admirado y reconocido por los extranjeros, pero tan irrelevante para nosotros; hay muchas publicaciones internacionales que mencionan al CTN como una de las mejores rutas de naturaleza y cultura del mundo, será por eso que en estos últimos 7 años la presencia de grandes inversionistas en turismo han llegado a Amazonas empezando a desarrollar grandes proyectos turísticos en donde participan las comunidades, ayudando a crear conciencia y sobretodo generando recursos de manera sostenible para mejorar su calidad de vida.


















Un agradecimiento especial a: Miguel Arias, Yhanina Bazán, Kevin Chávez, Rubén Díaz, Lucero Lozano, Roberto Mego, Carlos Rodríguez, Julio Silva, Jeyner Urquiso, Jorge Chávez y Francisco Rabanal, con los que hicimos este maravilloso y recomendado viaje.

viernes, 2 de febrero de 2018

El aviturismo como alternativa económica para los pobladores del Valle del Marañón



Por su ubicación geográfica y condiciones climáticas particulares, el valle del Marañón presenta una riqueza biológica única en el planeta, la cual debe ser aprovechada sosteniblemente para mejorar los ingresos económicos de sus pobladores. Lamentablemente el abandono por parte del estado peruano de las comunidades que están ubicadas en este caluroso valle ha repercutido en el interés de sus pobladores por sobrevivir con la única actividad que para ellos es rentable, la agricultura. Es urgente lidiar con el desconocimiento del valor económico que representan los recursos de flora y fauna en este espacio biodiverso debido a que su aprovechamiento traerá beneficios que significará mejorar la calidad de vida de las comunidades y la conservación del ambiente.


 Vista del río Marañón al amanecer desde Jelig. Foto: Manuel Roncal-Rabanal 

El turismo de observación de aves [1] es una actividad que se realiza desde hace muchos años en la cuenca del río Marañón, la visita eventual de apasionados por las aves y fotógrafos de vida silvestre han hecho de este lugar un espacio único para su éxtasis, sobre todo cuando se trata de buscar y fotografiar las especies que tienen el contundente rótulo de “endémicas”[2]; esto hace que los cientos de turistas de naturaleza que se trasladan por esta ruta todos los años utilicen de una manera u otra los escasos servicios que ofrecen en la actualidad algunos de los pobladores.


Forpus xanthops - Yellow-faced Parrotlet - Periquito de Cara Amarilla. Foto: Manuel Roncal-Rabanal

La razón por la que este tipo de turismo ha crecido en los últimos años en nuestro país es porque contamos con una generosa riqueza de aves silvestres, más de 1840 especies que nos ayudan a ocupar el título de ser el tercer país con mayor diversidad de aves en el mundo, esta es una de las razones por la que las visitas se incrementaron en los 10 últimos años y quienes saben aprovechar este terreno son los operadores turísticos que desarrollan este tipo de actividad en el sur del Perú, esto debido a que se benefician de la infraestructura turística ya instalada y también por estar a un paso de la Amazonía, lugar que concentra el mayor número de especies de aves del país. Pero en el norte tenemos lo nuestro, en el Birding Rally Challenguer 2013[3] que cubrió la ruta norte del Perú entre los departamentos de Lambayeque, Cajamarca, Amazonas y San Martín, se lograron registrar 777 especies de aves; lógicamente  dentro de esta ruta que corresponde a la parte media de la gran cuenca del Marañón se encuentran algunos de los sitios más importantes para la observación de aves, me refiero a Santa Rosa, Jelig, Brasilmayo, Limón, Choloque, Chacanto, Balzas, Hornopampa, Achupas y Calla Calla, trayecto que ocupa el perfil altitudinal del Cañón del Marañón y que es muy apreciado por las especies únicas que acá se encuentran, entre ellas podemos resaltar a: Poospiza alticola (Monterita de Cola Simple – Plain tailed Warbling Finch), Incaspiza ortizi (Fringilo Inca de Ala Gris -  Gray winged Inca Finch), Phacellodomus dorsalis (Espinero de Dorso Castaño – Chestnut backed Thornbird), Incaspiza laeta   (Fringilo Inca de Frenillo Anteado – Buff bridled Inca Finch); Forpus xanthops (Periquito de Cara Amarilla “Pachaloro” – Yellow faced Parrotlet; Patagioenas oenops  (Paloma Peruana - Peruvian Pigeon); Turdus maranonicus (Zorzal del Marañón - Ecuadorian Thrush); Metallura theresiae  (Colibrí Cobrizo - Coppery Metaltail); Scytalopus altirostris (Tapaculo de Neblina - Neblina Tapaculo), entre otros.

Incaspiza laeta   (Fringilo Inca de Frenillo Anteado – Buff bridled Inca Finch). Foto: Manuel Roncal-Rabanal

Phacellodomus dorsalis (Espinero de Dorso Castaño – Chestnut backed Thornbird). Foto: Manuel Roncal-Rabanal

Ahora bien, es necesario aplicar de manera inmediata una política real de turismo para las regiones comprendidas en la “Ruta de aves del Norte del ¨Perú”, donde se contemple la mejora sustancial de las vías de acceso, sobre todo al Marañón; es necesario empoderar a las comunidades con sus recursos naturales, con la finalidad de crear conciencia de conservación y aprovechamiento sostenible, esto se puede hacer creando emprendimientos turísticos individuales o comunales con servicios de hospedaje, alimentación y guiado de calidad. Se debe establecer un plan de promoción turística y educativa con información científica nutrida que ayude a dinamizar el flujo de los avituristas en la zona y así motivar a que parte de su gasto promedio de viaje que se encuentra alrededor de 2800 dólares se quede en las comunidades campesinas del Marañón.

Por último quiero resaltar que existen muchos ejemplos de comunidades que están surgiendo gracias a la explotación sostenible de sus recursos biodiversos que poseen, es el momento de empezar a apostar por empresas más saludables y una muy buena manera de hacerlo es con el aviturismo. El Valle del Marañón no solo destaca por sus aves, hay flora muy hermosa y paisajes únicos, vista el Marañón, admira y valora los que Cajamarca tiene. 



[1] Aviturismo ó Birdwatching
[2] Especies restringidas y únicas de este lugar
[3] Competencia mundial de observadores de aves

Paisaje Valle del Marañón Foto: Manuel Roncal-Rabanal

Paisaje Valle del Marañón Foto: Manuel Roncal-Rabanal

Paisaje Valle del Marañón Foto: Manuel Roncal-Rabanal

Arnaldoa weberbaueri  Foto: Manuel Roncal-Rabanal

Mirador Valle del Marañón Foto: Jorge Chavez Ortíz

Arnaldoa weberbaueri  Foto: Manuel Roncal-Rabanal

Comunidad Campesina El Limón Foto: Manuel Roncal-Rabanal

Amanecer en el Marañón Foto: Manuel Roncal-Rabanal

Navegando el río Marañón (rápido California) Foto: Manuel Roncal-Rabanal

Navegando el río Marañón (rápido California) Foto: Manuel Roncal-Rabanal







martes, 19 de diciembre de 2017

Las aves de las Cascadas Cochecorral - Cajabamba


Las Cascadas de "Cochecorral" están ubicadas a 15 kilómetros del la ciudad de Cajabamba, a  media hora en vehículo motorizado se llega al Km 12 (bien señalizado) por carretera afirmada y se ingresa a un camino de herradura de 3.5 Km que nos lleva a este bello lugar. Aunque la zona se encuentra impactada por actividades antrópicas (actividades silvopastoríles y agricultura) hay espacios que todavía tiene vegetación silvestre que alberga una rica biodiversidad sobretodo de aves importantes para los amantes del birding.

Todo atractivo turístico debe tener un valor agregado y eso es lo que se va hacer con estas bellas cascadas, hemos iniciado el inventario de aves de este lugar con la finalidad de convertirlo en un espacio ideal para la observación de aves (aviturismo / birdwatching) y apostar por su conservación, grata ha sido la sorpresa al identificar en un solo día varias especies de aves endémicas, dentro de ellas se encuentran: Leptasthenura pileata (Rusty-crowned Tit-Spinetail), Upucerthia serrana (Striated Earthcreeper), Metallura phoebe (Black Metaltail),  Scytalopus unicolor (Unicolored Tapaculo), Atlapetes rufigenis (Rufous-eared Brushfinch),además de encontrar otra aves de interés para esta zona altoandina lo que convierte a Cochecorral en un punto ideal para tener un buen día de pajareo.

Así que este es otro buen pretexto para venir a observar aves a este lugar, además de ver estas cascadas atípicas que son impresionantes y de paso deleitarse con la rica gastronomía de la fresca Gloriabamba de Bolivar - Cajabamba.

Observación de aves en las Cascadas de Cochecorral - Cajabamba


Scytalopus unicolor (Unicolored Tapaculo)


Atlapetes rufigenis (Rufous-eared Brushfinch)


Patagona gigas (Giant Hummingbird)


Señalización Km12.


Cascadas Cochecorral


Cascadas Cochecorral


Cascadas Cochecorral


Cascadas Cochecorral


Al fondo la ciudad de Cajabamba


Matorral andino


Áreas conservadas



Equipo de trabajo


Típicas ñuñas cajabambinas (Phaseolus sp)

Cecina (plato típico de Cajabamba)